El Ayuntamiento devolverá a sus familiares los restos de una familia represaliada en San Roque
El Ayuntamiento de San Roque devolverá a sus familiares en un acto solemne los restos de la familia jimenata Pitalúa e Inés Parra, represaliada en San Roque en 1937, cuyos restos se encontraban en una fosa común en el cementerio de la Estación de San Roque, y tras culminar el proceso integral de recuperación de la memoria democrática: desde la localización y exhumación de los restos hasta su identificación a través de los exámenes genéticos de sus descendientes.
El alcalde de san Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, junto a la teniente de alcalde y presidenta de la Comisión Municipal de Memoria Democrática, Ana Ruiz, han explicado que se planea un acto solemne de entrega de los restos a los familiares de la familia jimenata Pitalúa e Inés Parra, en conmemoración del Día de la Memoria de las Víctimas del Franquismo, que se celebra cada 31 de octubre.
Ruiz Boix señaló que se trata así de la culminación de un proceso integral de recuperación de la memoria democrática: desde la localización y exhumación de los restos hasta su identificación mediante el cotejo genético con sus descendientes, siempre trabajando con el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar,
Explicó el alcalde que desde 2022, con financiación de la FEMP, la Diputación, y el propio Ayuntamiento, se han venido realizando intervenciones que dieron sus frutos con la localización de estos restos.
En febrero de 2025, con motivo de unos trabajos para encontrar restos de personas represaliadas durante la Guerra Civil, se encontraron los cuerpos de cuatro personas represaliadas durante la Guerra Civil.
Tras los análisis de ADN, se ha determinado que se trata de tres miembros de la familia Pitalúa y de su sirvienta, todos ellos habitantes de Jimena de la Frontera que se sospechaba que habían sido fusilados en dicho cementerio.
Ruiz Boix señaló que “hemos contactado ya con los familiares de estas personas y en una fecha que acordemos con ellas procederemos a la entrega de los restos de sus seres queridos en un acto con el que San Roque quiere cumplir con su deber ético, cerrando una herida abierta durante décadas y devolviendo la dignidad a quienes fueron arrebatados por la barbarie”.
El alcalde recordó la cronología de los trabajos, que comenzó en 2022 cuando se encontró en el camposanto de la Estación “un punto caliente”, un lugar que parecía una fosa típica de víctimas de la represión franquista. En 2024 los arqueólogos pudieron localizar tres cuerpos que mostraban indicios de fusilamiento, y en 2025 se retomaron los trabajos que supusieron el hallazgo de los restos óseos de cuatro personas, tres hombres y una mujer, lo cual concuerda con testimonios orales que sitúan en el Cementerio de la Estación el asesinato de Diego Pitalúa Infante, farmacéutico de Jimena de la Frontera, de sus dos hijos varones de 24 y 26 años, y el de su sirvienta Inés.
Detrás de estos nombres hay una historia de dolor, persecución y pérdida que el historiador Ignacio Trillo ha documentado con minuciosidad en su obra “Memorias antropológicas sobre la sanidad campogibraltareña (1910-1960)”.
Tras el avance golpista, Diego Pitalúa y su familia intentaron buscar refugio huyendo desde Jimena hasta Estepona. Sin embargo, aquel refugio no logró protegerles de la implacable represión. Tal como apuntan las investigaciones, fueron sacados de sus hogares y detenidos para ser brutalmente ejecutados sin juicio previo el 3 de febrero de 1937.
Aunque no militaban en formaciones extremas —creyéndose seguros, razón por la cual no huyeron en ‘La Desbandá’, tal como ha recordado el propio Trillo—, su supuesto vínculo de simpatía con Izquierda Republicana bastó para que fueran sentenciados por el terror de la dictadura.
Los trabajos arqueológicos dirigidos por Jesús Román han sacado a la luz no solo los cuerpos con signos evidentes de ejecución a quemarropa, sino también desgarradores objetos personales, como las propias gafas del boticario, que hoy devuelven de manera tangible la humanidad a las víctimas.
El alcalde recordó que “desde el Ayuntamiento de San Roque siempre hemos tenido claro que un pueblo que no conoce su pasado está condenado a repetirlo. Las cifras que hoy manejamos — tanto el esfuerzo inversor de las diferentes administraciones como el incalculable valor humano de recuperar estas historias— demuestran que nuestra apuesta por la Memoria Democrática, compartida mano a mano con la Comisión de Memoria y el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, es firme, seria y constante”.
Hoy, gracias a la ciencia, a la investigación histórica, a la constancia de los colectivos memorialistas y al trabajo arqueológico y antropológico, “devolvemos la paz a las familias de Diego, José, Francisco e Inés”, concluyó el alcalde.
Por último, el alcalde desveló que también se han realizado intervenciones en el Cementerio de San Roque, que tiene como objetivo trabajar por la Memoria Democrática y recuperar cuerpos de represaliados en el municipio.

